Pero cuando el partido se moría, Cisterna aparece solo frente a Sanzotti y no falló. Un empate que lastima, porque volvíamos a ganar en nuestra cancha. Pero una desatención defensiva nos vuelve a sacar dos puntos sobre el final.
El partido no fue bueno, para nada. Pero a Defe le alcanzaba (y como!!) con ese gol de Cipriani a poco del final. Porque si de merecimientos tenemos que hablar, el empate era lo más justo. ¡¡Pero que importaban los merecimientos!! Defe ganaba y eso bastaba... El partido se terminaba y el triunfo valía oro. Pero, otra vez, nos empatan sobre el final... Sí, como Chicago hace tres semanas... Y sí, otra vez, a llorar a la iglesia. |